sábado, 12 de septiembre de 2009

Qué entendemos por pensamiento angélico

Desde hace algún tiempo me viene surgiendo una preguna...¿El pensamiento positivo podría estar originado por el pensamiento angélico? .....Pues reflexionando sobre ello, mi percepción, mi intuición, me dicen que sí, que el pensamiento positivo es una consecuencia directa del pensamiento angélico, ....un pensamiento superior que aflora al interiorizar y reconocer las luces o virtudes que dormitan en nuestro interior, en nuestro corazón, ...porque en definitiva son nuestras propias luces y energías, ….. nuestros ángeles, nuestras virtudes..

Podríamos entender que el ser humano siempre trata de buscar lo positivo, aunque parezca lo contrario, lo que ocurre es que esa búsqueda de lo positivo cada uno lo puede entender de una manera distinta. Con el “libre albedrío” tenemos la libertad de elegir esos pensamientos, de elegir los que más nos convienen para alcanzar ese estado de paz y equilibrio interior, ese estado armónico que tanto deseamos y buscamos para evolucionar hacia nuestro Dios, y es en ese sentido que nos siguen surgiendo preguntas,....¿Qué nos puede impedir ser positivos o estar en una actitud positiva? ....¿Qué podemos hacer para mantener nuestra mente positivamente equilibrada? ……si los ángeles son energías que tenemos en nuestro interior, y nosotros de alguna forma las identificamos como tales, es decir, estamos reconociéndolas en nosotros mismos, ¿cómo es que nos cuesta tantísimo o nos es tan complicado el poder mantener ese estado de amor, de alegría, de armonía, de luz en definitiva?.

Decimos que nuestra mente es incansable, que nunca descansa, ni siquiera cuando dormimos, …..siempre erre que erre, siempre pensando en las cosas del pasado… que si hice esto o hice aquello, que si esto lo hubiera hecho de esta manera, aquello no hubiera pasado…y un sin fin de preguntas que en todo momento nos llegan sobre lo que hemos hecho o sobre lo que pensamos hacer, o nos pueden ocurrir…. conservaré mi trabajo??.. me pondré enfermo, enferma??… seré capaz de …de…de…?? ....o bien alimentando nuestro ego sin parar… ¿qué bueno soy???... ¿sin mí esto no funcionaría??... ¡en fín, un sin limite de cuestiones, afirmaciones, negaciones, que nos martillean sin cesar y bloquean nuestro ser... y esa es nuestra mente, la que se encarga de no dejarnos “ver” lo que realmente necesitamos o deseamos para encontrar nuestra armonía y equilibrio interior.

También podríamos decir que los humanos no pueden ser ángeles y que los ángeles (salvo excepciones) no pueden ser humanos… pero si hablamos de pensamientos, me sigo preguntando ....¿podríamos los humanos pensar o sentir como ángeles? … sinceramente creo que sí, estoy convencido de que podemos hacerlo, pero para eso antes deberemos comprender qué es pensar o sentir cómo un ángel, porque como bien sabemos, ellos, los ángeles, son puros y perfectos, y nosotros, los humanos, somos imperfectos por naturaleza…y es a nuestro espiritu al que debemos ayudar a conseguir esa pureza y perfección ¿pero cómo?? Pues cultivando sus virtudes y energías, haciéndolas nuestras con humildad, sinceridad, honestidad, nobleza, lealtad, de forma desinteresada, con desapego a lo material, ... ¡esas son las claves para lograrlo!!!. No hay otras.

Una de las leyes del Espíritu nos dice “…nada generado por una energía puede ser percibido si no va acompañada de otra energía de inferior vibración”, es decir, no existe la luz hasta que encuentra un medio físico donde manifestarse, …si cambias la forma de imaginar una energía estás cambiando también su energía, … nada es hasta que se produce, se concreta y se materializa, y en ese sentido, los ángeles, como he dicho, son energías durmientes dentro de nosotros, y no seremos capaces de despertarlas hasta que no cambiemos la forma de imaginarlo. Y esas luces, virtudes, energías, son los que nos permitirá obtener la fuerza interior necesaria para ir logrando “ver” lo positivo o bueno de las cosas, aunque a veces éstas tengan su vertiente o lado negativo, corrigiendo a mejor nuestra intencionalidad y actitud, pues que duda cabe que sin querer los pensamientos oscuros y negativos nos invaden, …nos atrapa el pesimismo, la tristeza, la desesperanza… y con ello lo que hacemos realmente es bloquear las cosas positivas y dejar que lleguen hasta nosotros las circunstancias y los hechos que queremos desterrar…!te das cuenta de la importancia del pensamiento angélico!!! Luego están las emociones y los sentimientos, transformados en energía y luz, ….por ejemplo la felicidad, el ángel de la felicidad, lo que es la felicidad en sí misma, con toda su pureza y todo su sentido, ese ángel que está en ti y tú eres él y él eres tú, porque así es como lo sientes, de esa forma,.. y ese momento es divino, es sagrado...en realidad no hay palabras para explicarlo, sólo hay momentos para sentirlo y el que lo siente lo sabe... y eso, si lo tienes presente en tu corazón y en tu mente, y lo haces con todos los sentimientos que produzcas, es el camino para ser mejor tú mismo, …para que sean mejores los demás.

Otra ley del Espíritu nos dice .. “..sólo se manifiesta aquello que tiene un tiempo y un lugar donde hacerlo”…y ese tiempo es el presente; el tiempo no es un antes y un después, es el aquí y ahora, y si actuamos y pensamos de esta forma, estaremos convirtiendo nuestra vida en arte, porque como se nos ha dicho y creemos, somos creadores y el arte es creación. Somos “Carpe diem”, …el arte de vivir el momento presente. Y en ese sentido deben ir dirigidos nuestros pensamientos si queremos evolucionar hacia la luz, pues en ello está el secreto y las claves para aprender a crear el presente, un presente feliz, alegre y de bienestar a todos los niveles, …físico, mental, emocional y espiritual.

Y muy relacionada con la anterior está la denominada ley de causa-efecto, o ley del karma, que es inmutable, y que nos hace ver, a modo de metáfora, “…de lo que siembres, recogerás”. Los pensamientos son causas y las condiciones efectos. Todo lo que hacemos en nuestra vida diaria comienza con alguna forma de pensamiento, ya sea nuestro o de otros por nuestra relación con ellos, y según sean esos pensamientos así conduciremos nuestra vida... “creamos” lo que nosotros queremos “crear” y nuestros pensamientos son los culpables de ello. Si vamos creamos amor, bondad, generosidad,… y transmitimos esa misma “felicidad interior”, es decir la irradiamos,… en la misma forma y medida nos vendrá del “Universo”. Así es como funciona. En consecuencia nos conviene analizar muy bien nuestro comportamiento, nuestras actitudes, nuestras emociones y sentimientos, … merece le pena intentarlo.

Y para ello se dispone de muchos métodos, ..meditación, relajación, oración, reiki, yoga…. y un largo etcétera, cualquiera de ellos puede ser bueno pero siempre que esté acompañado de una reflexión interior sincera. Una muy buena propuesta para ver si nuestros actos son positivos sería hacer una lista de todos los valores y virtudes que podamos reconocer en cada uno de esos actos, preguntándonos si somos sinceros, honestos, si hay nobleza en nuestro corazón, si somos leales, generosos, humildes, tolerantes, respetuosos, .. y reflexionar sobre cuáles de estos valores y virtudes son los que realmente llevamos a la práctica y con qué intensidad. Eso es lo más importante, reconocer lo que realmente somos y hacemos.

Y hecho esto, lo siguiente es estar muy alerta y guardar muy bien la puerta de nuestra mente colocando en ella un guardián que nos sirva de parapeto de tantas sombras y oscuridades como nos acechan, … porque sabemos que a mayores luces, mayores sombras….las sombras u oscuridades nunca quieren perder la batalla….y en estos casos, un ángel de luz es el perfecto guardián. Y si así lo creemos, así lo vamos a crear con nuestros pensamientos, inculcándole a nuestra mente esas dosis de luz y energías angelicales necesarias para que nuestra voluntad y entrega se vayan paso a paso fortaleciendo y nos hagan más fuertes espiritualmente, haciéndonos avanzar más rápidamente en nuestra evolución hacia el Padre Universal.

Con mucho respeto hacia los demás. Paz y Amor.
Auriel.

viernes, 11 de septiembre de 2009

¿EXISTEN LOS ÁNGELES? Y si así lo crees ¿QUÉ ES UN ÁNGEL?

El mundo de los ángeles es un mundo sutil, etéreo, luminoso, al mismo tiempo que sorprendente, inimaginable e incomprensible para la consciencia del ser humano y que no hay que razonarlo demasiado, sólo lo justo, y será nuestra consciencia, esa consciencia divina que abarca todas las energías creadas por Dios, la que nos corra los velos que iluminen nuestra “oscuridad”. Son palabras de mi gran amigo y “maestro” Miguel Ángel L. Mergalejo.

En su Libro “Huestes de los 4 Ángeles Guardianes”, define claramente lo que podemos entender ¡QUÉ ES UN ÁNGEL!, … al decirnos que los ángeles, luces, virtudes, o como bien queramos llamar, son “energías puras” que emanan de esa “Energía Suprema o Esencia Divina”, que siempre nos acompañan y que “dormitan” en lo más profundo de nuestro ser, ….. Sus energías son nuestras propias energías, que estarán más o menos potenciadas en la medida que seamos capaces de lograr “despertarlas”; son como “semillas” a las que hay que ir aportándoles “buena tierra y buen abono”.

Asimismo, nos dice que, en ese sentido, el Ángel es producto de las virtudes acumuladas en nuestro corazón y dependerá del nivel de nuestra consciencia el que esas virtudes o energías se arraiguen en nosotros con más o menos fuerza; el ángel está dentro de nosotros y para que aflore su energía interior tenemos que “vernos” tal como somos, quitarnos todas nuestras “máscaras”, y de esta forma lo podremos entender. El simbolismo del espejo al que también hace referencia nos haría comprender un poco más, al decirnos,… “Si quieres ver un Ángel, mírate en un espejo...y si quieres saber cuál es el mejor espejo, mírate en quien tienes al lado, debemos buscarnos a nosotros mismos más allá del espejo, pero a través del espejo, porque lo que “veas en él será lo que tienes dentro de ti”, y si lo que “vemos”, es decir, lo que sentimos en ese momento, no nos gusta, no creamos que es de otro o de otros, no, ¡estamos viéndonos a nosotros mismos!, y mientras no lo reconozcamos no podremos ver al “ángel” del que hablamos, ….lo tendremos dentro porque siempre está, pero no lo tendremos “disponible”, … El Ángel lo dice muy claro…“nunca veremos fuera lo que no poseemos dentro”.

Hemos dicho que el Ángel es “energía”, y será precisamente esa energía la que nos conecte con la “energía” Universal, la que conecte nuestros sentimientos, nuestras percepciones y la manera en que nos encontremos y vibremos, pues los ángeles forman parte de nosotros y nosotros de ellos; sabemos que los ángeles no se van nunca de nuestro interior, ellos “dormitan” en nosotros, pero atenúan su presencia en la medida que nuestros compromisos para con ellos son incumplidos; hasta cuando parece que ya no los notamos, que están como hibernados, creemos que no están, …pero sí, ellos siempre siguen ahí, esperando nuestras reacciones, y algo hacen siempre para conseguirlo, de alguna forma te mueven los sentimientos, las emociones, es así de sencillo, aunque nosotros lo hagamos muy complicado, y el detectarlo sólo dependerá de cómo tengamos preparado nuestro Ser interior, sólo que muchas veces hacemos oídos sordos al “corazón”, a nuestra “intuición”, a esa “voz del alma” que precisamente no es otra que la de ese ángel mensajero.